Revolución de amor – Por José Manuel Jaén Domínguez

Posted on 18 mayo, 2013

0



Nos encontramos hoy en día en un momento de una gran relevancia social; en el que desde hace décadas de opresión, (unas veces física y otras de forma mental, ejercida por esa cúpula en la que unos manejan como títeres al resto de la población mundial) se empieza a ver de forma importante, buen descontento social por muchos colectivos sin importar el punto cardinal en el que se encuentren; en pro de la ecología y de derechos humanos: temas tan nublados por la realidad capital en la que vivimos. Cada vez se suma una mayor cantidad de gente a lo que llevamos defendiendo tanto tiempo e intentando reivindicar de forma “real”. Por desgracia,  algunos se suman por moda, engrosar su patrimonio, llamar la atención, o tras copiar lo auténtico: de ahí que algunos que copian hablen con mas demagogia que sabiduría al respecto y caigan en falacias. Al margen de ellos, es agradable ver el sentimiento por el cual cada vez es mayor la cantidad de gente que quiere sumarse a esta indignación: desde hace muchos años existente en la mentalidad de gran parte de la población pero solo defendida por pocos durante mucho; y es importante, ya que la unión hace la fuerza, no la división o separatismo. Y lo cierto es que aunque el derecho también protege los intereses de las clases menos poderosas, tristemente, cabe recordar aquí: que los derechos reconocidos a las “clases inferiores” (trabajadores, pueblos y barrios) son conquistas históricamente logradas y no concesiones otorgadas por los mas poderosos o prepotentes.

El derecho ordena unas relaciones sociales, defiende unos intereses y utiliza determinados criterios de valoración; pero no se explica sin: su referencia y vinculación con el poder político, con las pugnas entre clases sociales, y con las ideologías y la mentalidad presentes dentro de esa misma sociedad que el derecho trata de organizar. Por ello resulta lamentable que “algunos” políticos y banqueros (sin entrar en valoraciones partidistas), engañen a las personas tras disfrazar abusos de revolución y/o disfrazarse como pioneros o autores de sentimientos y reivindicaciones que se llevan haciendo mucho antes de que ellos se pronunciaran “en favor de ciertos derechos”. Cuando en realidad lo que hacen es engañar al pueblo aprovechándose de su “ignorancia” con relación a ciertos temas para así conseguir mas seguidores y a fin de cuentas engrosar sus bolsillos.

Revoluciones sociales acontecidas hace mucho tiempo atrás, comenzaron con simples y profundos ideales con mucho amor. Ideales que, desgraciadamente, en gran parte de los casos son plagiados y tergiversados para su propio interés con demagogia y mentiras, tal y como he citado. Pero por suerte siempre hay gente que poseen los conocimientos y/o no se dejan engañar por esas falacias, demagogia y palabrería con falta de veracidad y reconocen lo auténtico. Ideales reivindicados por diferentes tipos de culturas y tipos de música: por ejemplo el Reggae antes ska o la cultura del HipHop. Cuyos principios, valores y conciencia social que se intentaba impartir o trasmitir a gran parte de la sociedad son prácticamente invisibles ante lo que nos acontece hoy en día; y donde hasta el mínimo hecho que antes daba a entender formas pacíficas de manifestarse, pueden ser entendidos hoy como formas nuevas de hacer la guerra. En la unión esta la fuerza, no en la división o separatismo y bajo mi humilde y quizás utópica opinión: sí se puede lograr el cambio. Sin engaños y potenciando la cultura: probablemente se puede vencer en batallas sin la guerra, donde todos aportemos nuestro granito de arena y el mundo no siga siendo la guerra de todos contra todos. En cada persona reside el poder de hacer posible un mundo mejor con menos desigualdad, con mayor humanidad y conciencia medioambiental y siguiendo una democracia real. “El pueblo unido jamás será vencido”.

“La justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho: eso es la revolución.”-José Martí.

http://www.bipok.com

Anuncios
Etiquetado: , , ,
Posted in: José M. Jaén